Rafael Arozarena Doblado es poeta y novelista perteneciente a la generación canaria de la postguerra, nacido en Santa Cruz de Tenerife en 1923. Sus primeros contactos literarios se producen con escritores de la generación anterior como Víctor Zurita o Víctor Galtier. Pero al integrarse en un grupo fetasiano sus posturas se radicalizan. El grupo lo integran Isaac de Vega, Antonio Bermejo, Francisco Pimentel, Juan Antonio Padrón y el propio Rafael Arozarena. Todos ellos apuestan por una literatura de lo Onírico (sueño) y lo simbólico; el propio término FETASA es una palabra que deliberadamente no quería significar nada, pero ideológicamente defienden una especie de filosofía vital o de religión sin sacralizar, aunque la idea en torno a la cual parece gravitar la inquietud de los fetesianos es el intento de captación de la realidad en su más intacta pureza o virginidad (la tentativa de suicidio de María de Femés es un acto fetesiano). El nombre del grupo procede de la denominación dada por estos contertulios a la búsqueda trascendental de un particular dios, cuya entidad aparezca incontaminada de todo ingrediente culturista, filosófico o religioso.

RafaelArozarenaEn Arozarena se percibían las influencias de otros autores canarios como P. García Cabrera, Agustín Espinosa y Emeterio Gutiérrez Arbelo. A ello se le dan a sumar la influencia de autores como Walt Whitman, Rainer María Rilke, Salvatore Quasimodo, entre otros. Cabría señalar también, el echo de que Arozarena manifiesta que para él novela y poesía son dos manifestaciones polares de escritura. La poesía se encarga de encubrir al hombre disminuido ante cualquier interrogación severa. De su concepto de novela proceden las ideas de que éste género aporta soluciones, de que da la medida del intelecto al aprisionar la realidad dentro de la lógica, y que es la modalidad que conviene para dar cabida al tema del mar. Pese a esta diferenciación es claro que Mararía aborda la tarea de una narración larga pero con ciertas reminiscencias lí­ricas.

Sus primeros relatos aparecen a principios de la década del 40 en la revista Arco. En los años 50 parece acentuarse su dedicación al género narrativo con sus colaboraciones en las páginas literarias del diario tinerfeño La Tarde y en el suplemento literario Gaceta semanal de las Artes. Ha publicado también narraciones en las antologías Aislada Órbita y Cuentos canarios contemporáneos, así como en las revistas literarias Fablas y Liminar.

Sus obras más importantes como poeta son: Romancero Canario, escrita en 1946; A la sombra de los cuervos, en 1947; Altos crecen los cardos, en 1959; Aprisa cantan los gallos, en 1964; El ómnibus pintado con cerezas, en 1971; Silbato de tinta amarilla, en 1977; y Desfile otoñal de los obispos licenciosos, en 1985.

Como novelista escribe: Mararía, entre 1973 y 1982; y Cerveza de grano rojo, en 1984. Su segunda novela permanece aún inédita, por tanto, su única novela conocida por el público es Mararía. Esta obra produjo un fuerte impacto en las islas y se interpretó como una de los más evidentes síntomas de lo que, con intenciones ajenas a la literatura, se hizo llamar el <<boom>> de la narrativa canaria. Fue fruto de una estancia del autor en el lanzarote, en el pueblo de Femés, como empleado de la Compañía Telefónica y en el título funde el nombre del personaje central, María, y el del genio del Deseo, Mara, de las mitologías orientales, que autodestruye su belleza a través del fuego para purificarla. Rafael Arozarena ha establecido una relación simbólica entre la oriental Mara, María y la isla de Lanzarote, autodestruida y purificada poro el fuego de sus volcanes.

Fue premiado en 1980, junto a Isaac de Vega, con el Premio Canarias deLiteratura y, recientemente, el 14 de febrero de 2004, la Universidad Menéndez Pelayo le otorgó la Medalla de Oro en reconocimiento a su labor literaria. Este acto se celebró en el Salón Noble del Cabildo Insular de Tenerife.

Afinales de 2006 Ediciones Idea presenta, bajo la dirección del escritor, crítico y profesor universitario Juan José Delgado; las Obras Completas de Rafael Arozarena e Isaac de Veg, ambos Premios Canarias de Literatura. En nueve tomos, se presentaron en el marco de la III Feria de la Edición y el IV Encuentro de Editores de Canaria, celebrado en la calle de La Noriade Santa Cruz de Tenerife.

El 17 de diciembre de 2008 presenta su nueva obra: Los ciegos de la media luna. La obra ha sido incluida en la colección Fronteras, dirigida por el profesor de la Universidad de La Laguna (ULL) Domingo-Luis Hernández, y en la que también figuran, entre otros, Luis Mateo Díez y Tomás Val. El volumen se presentó en la Sala Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Santa Cruz de Tenerife, en un acto en el que el autor estuvo acompañado por el también escritor Isaac de Vega, el profesor de la ULL Juan José Delgado y el editor de la obra Domingo-Luis Hernández.

El 30 de septiembre de 2009 fallece en el Hospital Nuestra Señora de Candelaria, en Santa Cruz de Tenerife, a sus 86 años de edad, siendo una de las figuras más importantes y reconocidas por sus contribuciones a la literatura canaria de la segunda mitad del sigo XX. Con la muerte de Arozarena desaparece un magnífico narrador y exponente de la literatura canaria.